El ejecutivo de Lara Méndez solicitará a Fomento la cesión de los 2,3 km de la N-VI comprendidos en la zona DUSI

La actuación permitirá desarrollar con mayor diligencia las iniciativas contempladas en la Estrategia Muramiñae encaminada a integrar el entorno urbano con el río

El gobierno local instará también al Ministerio a arreglar un trecho de la N-540 la altura de San Pedro de Calde y a cedérselo, luego, al Ayuntamiento para garantizar su estado de conservación

  • El ejecutivo de Lara Méndez solicitará al Ministerio de Fomento la cesión del tramo de la carretera N-VI, comprendido dentro de la zona de actuación de la Estrategia DUSI, para su integración como vía urbana.Una operación que la regidora enmarcaba «dentro de la relación de diálogo y colaboración permanente que mantenemos las dos administraciones, a favor del interés general y acorde las líneas de actuación fijadas por este gobierno de cara el futuro verde, sostenible, conciliador y respetuoso con el medio ambiente que diseñamos para Lugo».

    Después de que la parte técnica y documental del procedimiento se encuentre ya finalizada, la alcaldesa informaba hoy de los detalles de la petición que será aprobada en la próxima Junta de Gobierno Local.

    «Si bien esta actuación le permite al Ministerio preservar la continuidad de su red de carreteras, como alternativa al tramo a través del nuevo puente sobre el Miño, la carretera autonómica LU-612, la autovía A-54 y la vía de altas prestaciones LU-12 hasta conectar nuevamente con la carretera N-540, para el Ayuntamiento de Lugo es un paso más que posibilita avanzar en la conexión de la ciudad con el río, ya que la N-VI era una de las barreras que presentaba la configuración de este tramo dentro de la zona comprendida por la Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible».

    «Así pues – incidió Lara Méndez – esta cesión facilitará la integración de estos dos espacios de una manera más flexible ya que, en la puesta en marcha de las intervenciones programadas para este entorno, se podrán aplicar conceptos urbanísticos que estén menos condicionados por la legislación sectorial al tratarse de un tramo que ya no se encuentra contemplado dentro de la Red del Estado».

    Una vía de 2.320 metros de longitud por la que circulan más de 23.000 vehículos al día

    La regidora refirió que, dentro de los elevados niveles de tráfico que actualmente soporta esta carretera, alrededor del 85% de los 23.305 vehículos que transitan diariamente por ella tienen origen o destino en la propia ciudad, «lo que la convierte en una suerte de tercera ronda de circunvalación por el sur – sudoeste de Lugo, otro de los motivos por lo que tanto para el Ayuntamiento como para Fomento resulta no sólo viable sino también conveniente proceder a su cesión».

    Por su parte, el concejal de Urbanismo Sostenible, Miguel Couto, aportó la información más técnica de la operación, subrayando que la N-VI, con una edad estructural que procede de junio de 1975, aglutina una importante concentración de accesos por tratarse de un trecho muy condicionado por el crecimiento urbano de la ciudad.

    «Tiene, en total, 2.320 metros de longitud y cuenta con un carril por sentido de circulación y arcenes, con varios accesos a carreteras de titularidad municipal. Dentro del objeto de la actuación se incluyen, además dos ramales de acceso al puente sobre el Río Miño, la raqueta en el margen contrario del acceso al Balneario, los ramales en la zona de entrada/salida próximo al Puente Romano y el ramal de conexión de la N-540 con la N-VI en sentido Santiago-Madrid, así como el de incorporación desde la N-VI a la Avenida das Américas y el de salida desde la Avenida Breogán sentido A Coruña. Y se entiende incluida también, tanto la traza de carretera y sus elementos auxiliares, como los terrenos anexos y sobrantes de expropiación».

    El edil comentó que la última actuación en ella data de octubre de 2009 y que, actualmente, su estado de conservación así como el de las dotaciones que posee (señalización, balizamientos, etc) es bueno, en términos generales.

    «Por lo que, informando sus características orográficas y constructivas y el hecho de que tanto la iluminación pública con la que cuenta como su mantenimiento ya son de titularidad municipal, tendrá unos costes de conservación comunes en torno a los 46.000 euros por año entre los que ya figuran las intervenciones periódicas de desbroce y de consolidación en época de fuertes lluvias debido al gran talud que presenta».

    El responsable de Urbanismo Sostenible destacó asimismo que el Ayuntamiento también contempla, en el horizonte de 2024, la realización de algunas obras de reposición y reinversión en esta vía valoradas en cerca de 30.000€.

    El Ayuntamiento solicitará asimismo la cesión de un trecho de la N-540 en Calde para garantizar su buena conservación

    Durante la comparecencia telemática de esta mañana, la regidora de Lugo aprovechó también para anunciar otras dos intervenciones semejantes. Por una parte, la institución local se dirigirá a Fomento para que arregle primero y ceda, a continuación, un tramo de la N-540 a la altura de la parroquia de San Pedro de Calde. Un pequeño trecho de 960 metros de longitud que da acceso a las viviendas del enclave de Penelas y al núcleo de  O Burgo.

    «Su estado es bastante precario pero su mantenimiento viene condicionado por dos factores contrarios: tener poco tráfico y encontrarse integrado en la Red de Carreteras del Estado, de manera que a través del área de Medio Rural y Deportes se le pedirá a Fomento que, antes de nada, repare la capa de rodadura y luego nos lo ceda para poder ser nosotros los que asumamos su conservación dando el servicio que presta al vecindario y no su densidad de circulación».

    Audio

    • La alcaldesa Lara Méndez, sobre la cesión de la N-VI | Descargar mp3
    • El edil Miguel Couto, sobre la cesión de la N-VI | Descargar mp3
Publicado en Entorno fluvial, Nuevas conexiones.

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